mayo 03, 2007

DARWiN MITÓMANO (español)

A petición de una personita, agrego el post en español.
Se equivoca usted señor Darwin, no descendemos del mono, descendemos del lobo. Tenemos la mirada llena de muerte, los dientes como cuchillos, en espera de clavarlos en lo que tenga vida. Somos una especie de lobo sin pelo, que camina erguido desde hace tiempo.
lntentamos guardar las apariencias y nos disfrazamos de tiernos corderitos, de abuelita buena, de amorosos hijos, de orgullosos padres, de intento de estudiantes... pero sabemos bien que hemos dejado de ser los ángeles que fuimos (o que nunca hemos sido)...
¿En qué nos hemos convertido? ¿En qué momento dejamos de soñar y dejamos de ser niños? ¿Estaremos condenados a matarnos los unos a los otros?
Lo ve señor Darwin, no supo usted comprobar su teoría, pero Hobbes, él sí lo tenía muy claro: Hommen Homminis Lopus.

abril 23, 2007

Reto al Sol


Miraba como quien mira el sol y las estrellas por primera vez. Te preguntarás porque menciono al Sol, si dicen que no se puede ver de frente. Por eso lo miraba. Como retando al señor Sol. Pero el señor parecía muy ocupado en otros asuntos que no son de mi competencia. Entonces le advertí de los poderes que mi madre la naturaleza me había otorgado. Nunca antes nadie había visto mis poderes. Ni siquiera yo, con tantos conocimientos y tantas cosas aprendidas, me había dado a la tarea de investigar cuales eran, pero una cosa era cierta: ahí estaban los poderes, esperando a salir y atacar.
La tarde producía un calor infernal y el Sol estaba feliz de producirlo. Poco faltó para atacarlo con mi resortera pero la misma
me la destrozó un caballo que llevaba encima un dragón alado. Con alado me refiero a un dragón con alas y no a que, a un costado del caballo, iba un dragón. Perdón pero debo aclarar todo. Para no perder detalle de la situación.
Estaba yo concentrado en mis acciones a emplear contra el Sol cuando el dragón me dijo con voz cavernosa: “amigo, si tu intención es atacar al grandulón, sube a mi lomo y te llevo, para acabar con el de una vez por todas”. Tal invitación de tan distinguido dragón me motivo a tomar una decisión sin pensarlo, por lo que de inmediato me trepé al lomo del dragón quien me llevó hasta la puesta del señor Sol. En el camino gritaba y refunfuñaba, siempre para maldecir al Sol, asegurando que se creía de tal importancia, que no ponía atención a las llamadas que siempre le realizaba.
Una vez en las alturas y de frente a tan distinguido señor, le dije: Señor Sol, vine a decirle que es Usted un patán. Varias veces lo he buscado de frente y Usted parece no querer dar la cara. La cara siempre la doy, me contestó el Sol, pero ustedes siempre se creen tan importantes, que se sienten ignorados todo el tiempo. Te he mandado incluso a mi hijo, para traerte conmigo. Ahora puedes decir todo lo que quieras, pues estás aquí, para arder eternamente y por los siglos de los siglos.Tal confesión me aterró, no debo mentir en ello, cuando desperté con una fiebre y dormí de nuevo con un infarto.

abril 17, 2007

Darwin Mitómano (français)

Vous vous trompez monsieur Darwin, nous ne descendons pas du singe. Nous descendons du loup. On a le regard plein de mort, les dents comme des couteaux, dans l'attente de les clouer dans tout ce qui vit. Nous sommes une espèce de loup sans poils qui marche dressé depuis longtemps.
Nous essayons sauver les apparences et nous nous déguisons en tendre petit agneau, en mamie gentille, en fils affectueux, en péres fiers, de tentative d'etudiants... mais nous savons ou que nous avons cessé d'être les anges que nous avons été (ou que nous n'avons jamais été)...
En quoi nous sommes-nous convertis? A quel moment cessons-nous de rêver et cessons-nous d'être des enfants? Serons condamnés à nous tuer les uns les autres? Monsieur Darwin le voit?, vous n'avez pas su vérifier votre théorie, mais Hobbes, il le voyait très clairement: Hommen Homminis Lopus.

febrero 05, 2007

FUNDICIÓN

Un día cualquiera, un lugar cualquiera, solos, tu y yo entre todos. Una vieja ciega, un niño drogado, una mujer enferma, un recién nacido muerto. Un hombre atropellado, una estrella raptada, un sucio basurero.
El tráfico se hace tenso, un semáforo descompuesto, un hombre que grita, un niño que llora, nosotros, tomados de la mano. Una calle escura, una rata que huye, una coladera fétida, un anciano que duerme. Un perro que ladra, un autobús que nos moja.
La brisa que sopla, cae la llovizna, los niños que juegan, la gente que va y viene. Un automóvil que llega, una guerra que nos rodea. Una cantina cualquiera, una canción de fondo, un poco de cerveza, algunos cigarros en tu mano. El humo que sale de tu boca, una ceja dañada, un labio partido, la victoria en nuestras manos, lo que siento... no sé donde.
Muerdo tu labio inferior, lo hago sangrar un poco. Bebo a prisa, sin pausa, cada gota de tu sangre. Como plomo caes, te desvaneces. Me alimento de tus restos, ahora te llevo dentro.
Alguien intenta separarme de tu lado, no puedo permitirlo. Ahora ya nada puede hacer, ahora somos uno mismo, juntos eternamente, puedes quedarte ahí dentro. Ahora si te llevo en mi corazón, pues tu sangre circula mis venas, estás en mis intestinos, al igual que en mi riñón, te llevo en la piel, en el hígado, en los pulmones, en todo mi ser.
Solo tu alma vagabundea mi cerebro, abriendo y cerrando los compartimientos, que lograste descubrir, a través del tiempo.

enero 14, 2007

MUNDO CHICO, MUNDITO

Un fuerte dolor de cabeza me hace sentir más cerca del infierno. Ese infierno que parece ser tan cercano y al mismo tiempo tan lejano de nosotros. Así es el dolor que siento. Las imágenes son demasiado borrosas en mi mente, esa que espera que poco a poco recobre la cordura y vuelva a ser yo mismo. El aroma a cerveza es insoportable. Me hace sentir que hoy, precisamente, será el último día que reconozca su aroma.
Y no es para menos. La noche anterior, vacié todas las bebidas embriagantes que encontré a mi paso, excepto una: la que ya se había terminado antes. Lo sé. Parecerá que es una vacilada eso de no haber tomado la que ya no tenía licor alguno. Pero no lo es. Creo importante que sepan por qué.
Esa botella apareció misteriosamente. Al menos eso me dijeron. Nadie sabía bien quien la trajo, tampoco supieron quien se la tomó. Lo único que recuerdo de eso es que al otro día, una botella igual a esa apareció en la puerta de la casa. Mis ojos quisieron jugarme una mala pasada pensé. La insólita imagen que se presentaba ante mi mirada, me hizo caer en un dejo de angustia y temor.
Tomé la botella como pude, apenas repuesto del susto que me había provocado y por la única rendija que suelen tener las botellas, intenté vaciar su contenido en el interior de mi ser a través de mi orificio bucal. Pero entre más bebía de aquella bebida, más ansias me daban para terminarla, pero ella no se consumía.
En su interior, algo extraño temblaba, hervía, quería salir. Derramarse e inundar el mundo como un lago en llamas. Bien pronto entendí lo que aquello significaba. Como pude, salí de la habitación en la que me encontraba y arrojé la botella lo más lejos que pude. Tan lejos como mis cansados brazos me lo permitieron. Y cuando la botella encontró por fin el impacto, el ruido que se produjo aturdió mi mente. De repente, todo en mi alrededor se movía con insistencia, como si alguien agitara el globo terráqueo. Como si alguien moviera el mundo como quien agita una botella para mezclar su contenido. A lo lejos, un poco borroso primero y más claro después, algo comenzaba a tomar forma. Así alcancé a observar, una vez que terminaron las burbujas producidas por la agitación, como el mundo se ponía de cabeza en las manos del hombre que lo sostenía y comenzaba a ingerir su contenido...