diciembre 16, 2009

SIGO AQUÍ

Quisiera que la nostalgia no invadiera mi alma y mi corazón pero no puedo. Y no es por la proximidad de las fechas, sino por lo mal que me ha ido últimamente. Tal parece que las fuerzas de la naturaleza conjuntaron su furia y decidieron descargarla solo en mí. Puedo ser muy dramático, puedo parecer paranoico pero, ¿quién aguanta tres asaltos y un intento de secuestro en menos de dos meses? Se metieron a robar a mi casa, me robaron ya tres veces celular y cartera, intentaron secuestrarme, el negocio no está muy bien y después de todo, sigo aquí. Al final he aprendido que nunca será lo que esperas, pero puedes mejorar tu entorno. Nadie me lo ha enseñado, lo único que quiero de la vida es sentir el mundo en el que vivo, con sus buenas y malas experiencias. Antes pensé que no tenía caso cambiar, porque nadie más lo va a intentar, pero cada día me convenzo más, por contradictorio que parezca, que debo ser como yo quiero ser, con los cambios que me hagan sentir bien a mí para seguir siendo el ser más dichoso y más feliz. Que los que no intenten cambiar sus vidas para mejorarlas, sigan padeciendo las inclemencias del tiempo y el espacio. Mientras, yo soy feliz, y sigo aquí…

enero 15, 2009

UN SIMPLE SUEÑO

Era evidente que solo buscaba bajar la calentura. Por eso decidí que debía hacerlo. Se subió al auto y comenzó a lamer mi abdomen hasta llegar a mi miembro erecto. Nunca había tenido que contratar a alguien para tener sexo pero, me invadió la curiosidad de saber lo que se sentía pagar por algo que debía ser gratuito y placentero.

No voy a entrar en detalles innecesarios, lo que me preocupó después fue ver que sin ninguna razón aparente, comenzó a llorar como si se fuera a acabar el mundo en ese momento.

– ¿Ocurre algo malo? –pregunté.
–Nada que pueda importarle, –respondió.

Y tenía razón. ¿Por qué iba a importarme el llanto de un mocoso indolente y prostituto que debía estar tramitando su ingreso a la secundaria? A fin de cuentas le pagué por el servicio y se llevó una muy buena propina. Le pedí que bajara del auto y lloró con más ahínco. Desesperado y un poco atemorizado por la escena, bajé del auto para abrir la puerta contraria y bajarlo por la fuerza. Me daba terror pensar que pudiera pasar una patrulla o que alguien sin oficio gritara que estaba abusando de un niño o secuestrándolo. Evidentemente sería una falsedad. Yo no lo obligué a subirse. De hecho, él se ofreció solo y no había nadie más alrededor de la calle que pareciera obligarlo.

–No lo disfruté, –me dijo sin razón.
–No me importa, –le dije. No fue esa mi intención.
– ¡Claro!, nunca es su intención. Ustedes se sienten con derecho de obligar a alguien que diga que lo ha gozado solo por el hecho de que pagaron por cogérselo. Pero la verdad es que son unas pobres mierdas, porque tienen que pagar para poder tener un poco de sexo con alguien. No les importa que seamos sus hermanos, sus esposas, sus hijos, sus nietos… no les importa nada, sólo coger por coger y ya.
–No encuentro razón en tus palabras pero no me interesa escucharlas. Te pagué muy bien por tu trabajo, así que ya puedes largarte.

Como pude bajé al niño del auto y me fui directo a casa. En el camino se me cruzaron los imbéciles del alcoholímetro y sentí angustia por el contratiempo que me alejaba un poco de mi familia. Después de un buen arreglo me marché a casa. Supuse que ya todos se hallaban dormidos, así que intenté ser lo más sigiloso posible para llegar a mi cuarto, pero la luz de la habitación de mi hija me hizo vacilar. Abrí su cuarto y mi cuñado estaba acostado con ella y la niña lloraba desconsoladamente. Al verme la niña se aventó a mis brazos y me dijo que tenía mucho miedo. Un frío me recorrió la espalda hasta que mi cuñado me dijo que los gritos de la niña lo despertaron.

–Soñé que atropellaste a un niño papá, –dijo la niña.
–Lo repitió todo el tiempo Arturo, –mencionó mi cuñado.
–Vamos a dormir todos, no pasó nada. Y nos fuimos todos a dormir. Atropellar a un niño, ¡qué ocurrencia!. Son curiosos los niños, siempre sueñan lo peor.

diciembre 30, 2008

Soñar, amar, imaginar, vivir...

Esos son mis deseos para el año que inicia y que mata al que agoniza. Un gran abrazo a todos los que se dan un tiempo para leer mis ocurrencias. Perdón por no intervenir por acá en estos meses, pero al menos intentaré poner un texto a la semana. Un gran beso a todos y un fuerte abrazo. Venga 2009. Vamos por todo.

agosto 22, 2008

MUERE EL TIEMPO.

Muere el tiempo, se desvanece. Transcurre y cae como las hojas de los árboles, como los soplos del viento que acarician mi ser.
Hubo un tiempo en que el tiempo no existía, en que las hojas de los árboles no se desvanecían y el viento no mecía el mar ni los copos de los árboles.
También habrá un tiempo en que el tiempo dejará de serlo y se convertirá en cenizas y la vida en un suspenso que transcurrirá en el entorno de Dios.
Y habrá quizá un Dios, que nos permita entender por qué carajo si hubo tanto tiempo, nunca tuvimos tiempo para sonreír.

agosto 09, 2008

PARA EL AMOR, TENGAMOS CALMA.

¿Cuánto tiempo dura una mentira? ¿Hasta dónde el amor es capaz de soportar el dolor que le provocan las voces que callan? ¿Hasta dónde soporta el corazón por la persona que ama?

Juré que nada podía separarme de ti, pero cuando se entrega todo y el otro no da nada, hay desconsuelo y un poco de sangre que derrama el alma.

Pero sé que no soy así y por lo menos, debo escuchar las palabras de defensa del otro cuando no calla. Escucharé yo, pero deberás convencer a mi alma.

Porque cuando un alma sangra, es necesario que sea sanada. Cuando un corazón llora, es necesario que sus lágrimas no sean derramadas. Dicen que el amor todo lo puede, y hoy es un buen día para comprobar tan vieja paremia.

Si después de esto no hay nada, simplemente digamos adiós, sin agachar la mirada, pero si lo nuestro es luchar, solo dame un beso y después, con calma, saquemos lo que debemos y cantemos después hasta el alba, hagamos el amor y demos brillo al corazón y regalémonos nuestras almas.