marzo 12, 2011

Caravana Censurada

Piénsese que aquello hubiese sido el acabose, empezó temprano, un día sábado de cualquier año. La puesta estaba puesta, o estaba por ponerse que no es lo mismo pero es igual. Y ahí vánse todos haciéndose compañía los unos a los otros, cual peregrinos decembrinos en plena fiesta navideña.
Ocurriósele al invitado que podía invitar, fiel a la costumbre, a otros tantos más, previo respectivo pago de los derechos adquiridos, no se vaya a pensar que se confiaba a la frase de que “a la gorra ni quien le corra”. Pero pareciese que no fue ese su día y ni siquiera el transcurso de lo que quedábale al mismo hasta que feneciera.
Llegáronle temprano, como marca la costumbre en estos menesteres. Ya hacía bastantes años que lo hiciere que pareciese una simple rutina sabatina con su respectiva continuación de domingo chelero.
Dábanse pues cuenta de lo que ahí aconteciese para entrar a la función y ver si funcionaba. Pensose que provocarían buena entrada, pues no siempre ocho entran a ver teatro en una sola tanda.
Cual fuese la anfitriona que ¡oh, sorpresa!, negose a aceptar la admisión de la caravana pues un crío entre ellos estorbábale. Y no se crea que el chiquillo fuese un factor determinante en una función de espectáculo, pues otros dos escapáronse del derecho de admisión y coláronse hasta las butacas.
Pongámosle cualquier nombre a la anfitriona, ¿la función? ¡Qué importa! Lo importante es que se haya prosperado como se hubiere deseado, total, eso a fin de cuentas era lo que importa. Para la caravana, las penas con pan son menos...

febrero 11, 2011

¿Y los Comunicadores que defienden la libertad de expresión? II

Dedicado a Carmen Aristegui, nuevamente, con el enorme cariño que le tengo.

Hace poco más de tres años,que fuiste silenciada por una radiodifusora de gran calibre, no era la primera vez y sin embargo ese día como hoy, habemos muchos que confiamos en tu credibilidad, pero los menos, los que se dicen colegas de profesión, quieren denostar y confundir a la población, abusando del micrófono que poseen.

Ahi está Ciro Gómez Leyva, el aguerrido conductor del noticiero titular del Canal 40 de la televisora del Valle de México, robada por TV Azteca, ese que defendía con sólidos argumentos la libre comunicación, sin censura. El que defendía como verdadero guerrero a aquellos desprotegidos sin voz, el que no permitía que se le diera linea editorial y que inclusive se indignó por el robo de la señal que hizo la televisora del ajusco del que fuera su canal. Hoy Ciro ha venido a menos e inclusive sale a defender, sin petición del defendido, y dice: "Se acusa maligna y reiteradamente a Felipe Calderón sin una prueba. Sin fuentes es una calumnia. Jodida. Vulgar. Divulgada por calumniadores jodidos, vulgares."(sic), lo anterior en clara alusión no solo a los diputados del PT, cosa aparte, sino a Carmen Aristegui, así, Ciro toma postura de la situación.

Y ni que decir de Víctor Trujillo, que en el camino se olvidó de Ausencio Cruz con su genial mancuerna en La Caravana, donde atacaba a la empresa que ahora le da de comer y a la que defiende a muerte, e inclusive se da el lujo de amedrentar a un usuario de Facebook, con el poder que le otorga Televisa, ¿y las instituciones ya las mandó al diablo como el señor López?

Lo curioso es que no se escuchan las voces de esos que hicieron circo y en una situación inédita, enlazaron en cadena nacional la señal que transmitió un debate “intenso”, no del dinero que se iba a perder, sino de las expresiones que se iban a censurar con las reformas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) de hace tres años. Hoy no se asoman los periodistas que buscaban afanosos que no se coartara su derecho a expresarse libremente, de manera desinteresada, sin pensar en como disfrazar campañas, como la cobertura total de Enrique Peña Nieto a través de su marioneta, perdón, de su gaviota.

Ahi está Carmen, golpeada nuevamente, por Pedro Ferriz de Con, por W Radio de Televisa y Grupo Prisa, por MVS Radio, y ahí estará Carmen, desde cualquier trinchera, dando voz a los que no se escuchan o no los dejan hablar. Sabemos la verdad, ya la dijiste hace unas horas y no hiciste más que confirmar los rumores sobre el berrinche presidencial de sacarte del aire. Gracias por compartir con nosotros la pluralidad de la palabra, nos debes tu voz mujer, otra vez, no dejes que se la quiten al pueblo...

(Primera parte: http://saignermort.blogspot.com/2008/01/y-los-comunicadores-que-defienden-la.html )

mayo 28, 2010

Desperté

Desperté. Por fin mis ojos volvieron a abrirse y miraron de nuevo las calles, llenas de melancolía, por supuesto. Y miraron el horizonte perderse allá donde se oculta el sol. Ese sol que da paso a la noche con su manto de estrellas que se pierden entre nubes de smog y las pisadas de la gente que siempre lleva prisa. Y miré las avenidas y los parques y los autos y las coladeras y el cemento y la lluvia y la luna que brillaba con la luz robada del sol, otra vez.

Y recorrí senderos insospechados, temeroso, sediento, cansado. Y llegué ahí. Justo donde estabas tú. Y pude mirarte. Y sentí coraje. Y sentí rabia. Y sentí miedo. Y mis ojos que no podían verte ahora no querían hacerlo. Y quise salir corriendo a buscar cualquier ácido para cegarme, y clave mis dedos para sacarme los ojos y perder para siempre mi vista. No quiero ver, no quiero sentir eso que me provoca la mirada. Y deje de ver de nuevo. Y me perdí de las sonrisas de las personas, de las luces de la ciudad, de las gotas de lluvia que parecen pequeñas caritas de ángeles cayéndonos del cielo, y perdí tu imagen pudriéndose en el basurero, hasta que volví a dormir...

Pero al otro día, desperté.

diciembre 16, 2009

SIGO AQUÍ

Quisiera que la nostalgia no invadiera mi alma y mi corazón pero no puedo. Y no es por la proximidad de las fechas, sino por lo mal que me ha ido últimamente. Tal parece que las fuerzas de la naturaleza conjuntaron su furia y decidieron descargarla solo en mí. Puedo ser muy dramático, puedo parecer paranoico pero, ¿quién aguanta tres asaltos y un intento de secuestro en menos de dos meses? Se metieron a robar a mi casa, me robaron ya tres veces celular y cartera, intentaron secuestrarme, el negocio no está muy bien y después de todo, sigo aquí. Al final he aprendido que nunca será lo que esperas, pero puedes mejorar tu entorno. Nadie me lo ha enseñado, lo único que quiero de la vida es sentir el mundo en el que vivo, con sus buenas y malas experiencias. Antes pensé que no tenía caso cambiar, porque nadie más lo va a intentar, pero cada día me convenzo más, por contradictorio que parezca, que debo ser como yo quiero ser, con los cambios que me hagan sentir bien a mí para seguir siendo el ser más dichoso y más feliz. Que los que no intenten cambiar sus vidas para mejorarlas, sigan padeciendo las inclemencias del tiempo y el espacio. Mientras, yo soy feliz, y sigo aquí…

enero 15, 2009

UN SIMPLE SUEÑO

Era evidente que solo buscaba bajar la calentura. Por eso decidí que debía hacerlo. Se subió al auto y comenzó a lamer mi abdomen hasta llegar a mi miembro erecto. Nunca había tenido que contratar a alguien para tener sexo pero, me invadió la curiosidad de saber lo que se sentía pagar por algo que debía ser gratuito y placentero.

No voy a entrar en detalles innecesarios, lo que me preocupó después fue ver que sin ninguna razón aparente, comenzó a llorar como si se fuera a acabar el mundo en ese momento.

– ¿Ocurre algo malo? –pregunté.
–Nada que pueda importarle, –respondió.

Y tenía razón. ¿Por qué iba a importarme el llanto de un mocoso indolente y prostituto que debía estar tramitando su ingreso a la secundaria? A fin de cuentas le pagué por el servicio y se llevó una muy buena propina. Le pedí que bajara del auto y lloró con más ahínco. Desesperado y un poco atemorizado por la escena, bajé del auto para abrir la puerta contraria y bajarlo por la fuerza. Me daba terror pensar que pudiera pasar una patrulla o que alguien sin oficio gritara que estaba abusando de un niño o secuestrándolo. Evidentemente sería una falsedad. Yo no lo obligué a subirse. De hecho, él se ofreció solo y no había nadie más alrededor de la calle que pareciera obligarlo.

–No lo disfruté, –me dijo sin razón.
–No me importa, –le dije. No fue esa mi intención.
– ¡Claro!, nunca es su intención. Ustedes se sienten con derecho de obligar a alguien que diga que lo ha gozado solo por el hecho de que pagaron por cogérselo. Pero la verdad es que son unas pobres mierdas, porque tienen que pagar para poder tener un poco de sexo con alguien. No les importa que seamos sus hermanos, sus esposas, sus hijos, sus nietos… no les importa nada, sólo coger por coger y ya.
–No encuentro razón en tus palabras pero no me interesa escucharlas. Te pagué muy bien por tu trabajo, así que ya puedes largarte.

Como pude bajé al niño del auto y me fui directo a casa. En el camino se me cruzaron los imbéciles del alcoholímetro y sentí angustia por el contratiempo que me alejaba un poco de mi familia. Después de un buen arreglo me marché a casa. Supuse que ya todos se hallaban dormidos, así que intenté ser lo más sigiloso posible para llegar a mi cuarto, pero la luz de la habitación de mi hija me hizo vacilar. Abrí su cuarto y mi cuñado estaba acostado con ella y la niña lloraba desconsoladamente. Al verme la niña se aventó a mis brazos y me dijo que tenía mucho miedo. Un frío me recorrió la espalda hasta que mi cuñado me dijo que los gritos de la niña lo despertaron.

–Soñé que atropellaste a un niño papá, –dijo la niña.
–Lo repitió todo el tiempo Arturo, –mencionó mi cuñado.
–Vamos a dormir todos, no pasó nada. Y nos fuimos todos a dormir. Atropellar a un niño, ¡qué ocurrencia!. Son curiosos los niños, siempre sueñan lo peor.