enero 02, 2012

¿Año Nuevo?

En estas fechas es vox populli que corran las frases de los buenos deseos, los compromisos futuros, las esperanzas irrealizables, los proyectos inconstruibles que cada año se fija la gente como propuestas. ¿Por qué esperar a que comience el año si el futuro es hoy? Los deseos, los verdaderos, estás presentes todos los días y no solo en las fiestas decembrinas, pero estamos acostumbrados a vivir bajo la premisa laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même, dejar hacer y dejar pasar que el mundo va solo, dice la máxima que rige la globalización, pero el mundo no va solo, continua, sigue su curso, sí, pero nos lleva a todos y a los que dormitamos nos arrastra, nos pone el pie, nos trastoca, nos hunde. 

Es hora de ponerse el traje de gala, es hora de hacer la mejor presentación, es momento de bañarse, espabilarse y descubrir las once maneras de ponerse un sombrero, a dicho de Miguel Bosé, es tiempo de salir, saltar, jugar, disfrutar la vida, mirar el crepúsculo, cobijarnos con el manto de estrellas nocturnas y sonreír. Es hora de ser ciudadanos comprometidos, de no tirar basura en la calle, de exigir cuentas a los gobernantes, de protestar, de luchar, de despertar al mundo y hacerlo junto con él. 

Porque mañana el mundo ya habrá avanzado, mañana nos habrá dejado el camión de las 6 y tendremos que esperar a que pase el siguiente, si es que llega, porque el compromiso se asume de inmediato, no se piensa, no se deja para después. Porque México necesita urgentemente que salgamos a reconstruirlo, y no dejar que se nos escurra de las manos, protestamos pero ¿hasta cuando vamos a actuar? ¡El futuro es hoy!

¡Recibe
un fuerte abrazo!

mayo 22, 2011

La Realeza Universitaria (AR)

Un goya monumental. Pumas es campeón. Sin Demagogias. La epopeya que le faltaba a este ideario, tras una catarata de bienaventuranzas, durante 17 batallas. Un gol de Palencia que se demoró 38 años. Un gol de Cortés que se cantó en toda Ciudad Universitaria, como un do de Pecho que dejaría al propio Caruso mudo para siempre y la multitud deliró.
Dos tantos romanceados que se demoraron una eternidad, entre estremecedoras angustias universitarias. Desde hoy el paraíso está también en Ciudad Universitaria y en el entusiasmo despertado de su único pelotón que hoy logró el cargo de gran escuadrón.
Jugadores que se volverán de culto, que como las grandes obras serán de colección, museísticas.
Pumas conquistó la séptima, muy a su estilo. En cada asalto a la trinchera enemiga dejaron en escrituras lo que hoy es su leyenda. Javier Cortés es el gran centro de inteligencia de este escuadrón de infantería. Su ocupación fue sólo un recurso más de su excepcional chistera.
El Flaco Orrantia lo vio y le tocó el balón, pura burocracia su gloriosa asistencia. El Caballero Cortés controló en el gran callejón y la gloria tardó solamente 9 segundos. Una diana homérica, ante un Morelia, áspera y con menos dicha que evitó ese juego de orfebrería que tanto distingue al siete veces campeón.
El Club Universidad baso su guión en algo infalible, cosechar lo que la cantera produce. Sin cicuta. De este ideario Pumas salió vencedor.
Hay veces que el tiempo pasa volando, sobre todo cuando se juega contra reloj, imposible meter un gol, así se le escapó a la Monarquía su segunda Corona. También ocurre que la vida se suspende por arte de magia, como cuando Palencia aguardaba el pitido de Marco Rodríguez para fusilar a Vilar.
El juicio de este medio día es sólo sumario, la liturgia que se juega con un balón en los pies y un talento de cantera pertenece ahora a la UNAM.
Fue una cumbre colosal, sonada como ninguna, casi utópica, en un futbol que apuesta más por la billetera que por la doctrina. Así son las hazañas. Pumas concluyó como es, le gusta el mando y lo aceptó con gusto.

abril 06, 2011

Realidad Distorsionada

Escuchó hasta el último de sus gritos, el más fuerte de sus lamentos, la viva voz descarnada. Y pareció no importarle. Su mirada buscaba en todo su alrededor el brillo de unos ojos que pudieran servirle de alimento. Necesitaba saciar sus ansias y aquello era el primero de un festín que bien merecido se lo tenía. No podía fiarse de nada más que su vista, pues sus otros sentidos eran poco menos que inservibles.
Los latidos de su corazón eran tan fuertes, intensos y rápidos que parecían repiquetear las campanas de la iglesia que llama a misa de doce. De hecho, latió su corazón igual que en aquella ocasión en que el padre les dijo desde el púlpito que ya nada podría ayudarlos de la prevista catástrofe que azotaría a su pueblo. Finalmente la gente merecía pagar por tantas aberraciones cometidas, por tantos pecados sin arrepentimiento, por tantos abusos sin límites.
Pero un corazón no latió así en el sermón, sino mucho tiempo después cuando el padre lo obligó a masturbarlo con sus pequeñas manos y a tomarse su simiente, por la única razón de que no había otra forma de salvar su alma. Eran órdenes de Dios que utilizaba al padre como un instrumento. Nos guste o no.
Ahí, bajo la cama, supo entonces que no importaron las veces que el padre jadeó como bestia desenfrenada para desposeerse y desposeerlo de los demonios que lo atormentaban. Estaba ahí fuera, sobre su cama, entre sus cobijas, hurgando sus cosas y buscando el brillo de unos ojos que le permitieran por única vez, quizá la última de su vida, alimentarse tal como siempre lo había deseado. Sin embargo, supo conservar la calma y por ninguna razón abrió los ojos. Pero ello no impidió que escuchara hasta el último aliento de quien sirvió como primer bocado de esa bestia que ahora esperaba pacientemente sobre su cama.
No supo en que momento se quedó dormido, pero fue aquella voz que lo despertó de nuevo, la que hizo que los rayos del sol entraran por sus ojos y se dilataran sus pupilas, como cada día de todas las veces que la bestia se hacía presente desde los seis años, la que le hizo recordar que no se puede evitar el destino. Sufría por el solo hecho de pensar que apenas tenía nueve y que no soportaría llegar a viejo con los mismo miedos al monstruo que lo acechaba. Por ello cuando su madre llamó a su cuarto, el ya había tomado el cuchillo de la cocina con el que ella solía matar puercos y pollos para sacarles las entrañas, tal como él lo había visto casi todos los días. Y no pudo evitar una pequeña sonrisa cuando la mujer le dijo:
-Hijo, el Padre te espera allá abajo.

marzo 12, 2011

Caravana Censurada

Piénsese que aquello hubiese sido el acabose, empezó temprano, un día sábado de cualquier año. La puesta estaba puesta, o estaba por ponerse que no es lo mismo pero es igual. Y ahí vánse todos haciéndose compañía los unos a los otros, cual peregrinos decembrinos en plena fiesta navideña.
Ocurriósele al invitado que podía invitar, fiel a la costumbre, a otros tantos más, previo respectivo pago de los derechos adquiridos, no se vaya a pensar que se confiaba a la frase de que “a la gorra ni quien le corra”. Pero pareciese que no fue ese su día y ni siquiera el transcurso de lo que quedábale al mismo hasta que feneciera.
Llegáronle temprano, como marca la costumbre en estos menesteres. Ya hacía bastantes años que lo hiciere que pareciese una simple rutina sabatina con su respectiva continuación de domingo chelero.
Dábanse pues cuenta de lo que ahí aconteciese para entrar a la función y ver si funcionaba. Pensose que provocarían buena entrada, pues no siempre ocho entran a ver teatro en una sola tanda.
Cual fuese la anfitriona que ¡oh, sorpresa!, negose a aceptar la admisión de la caravana pues un crío entre ellos estorbábale. Y no se crea que el chiquillo fuese un factor determinante en una función de espectáculo, pues otros dos escapáronse del derecho de admisión y coláronse hasta las butacas.
Pongámosle cualquier nombre a la anfitriona, ¿la función? ¡Qué importa! Lo importante es que se haya prosperado como se hubiere deseado, total, eso a fin de cuentas era lo que importa. Para la caravana, las penas con pan son menos...

febrero 11, 2011

¿Y los Comunicadores que defienden la libertad de expresión? II

Dedicado a Carmen Aristegui, nuevamente, con el enorme cariño que le tengo.

Hace poco más de tres años,que fuiste silenciada por una radiodifusora de gran calibre, no era la primera vez y sin embargo ese día como hoy, habemos muchos que confiamos en tu credibilidad, pero los menos, los que se dicen colegas de profesión, quieren denostar y confundir a la población, abusando del micrófono que poseen.

Ahi está Ciro Gómez Leyva, el aguerrido conductor del noticiero titular del Canal 40 de la televisora del Valle de México, robada por TV Azteca, ese que defendía con sólidos argumentos la libre comunicación, sin censura. El que defendía como verdadero guerrero a aquellos desprotegidos sin voz, el que no permitía que se le diera linea editorial y que inclusive se indignó por el robo de la señal que hizo la televisora del ajusco del que fuera su canal. Hoy Ciro ha venido a menos e inclusive sale a defender, sin petición del defendido, y dice: "Se acusa maligna y reiteradamente a Felipe Calderón sin una prueba. Sin fuentes es una calumnia. Jodida. Vulgar. Divulgada por calumniadores jodidos, vulgares."(sic), lo anterior en clara alusión no solo a los diputados del PT, cosa aparte, sino a Carmen Aristegui, así, Ciro toma postura de la situación.

Y ni que decir de Víctor Trujillo, que en el camino se olvidó de Ausencio Cruz con su genial mancuerna en La Caravana, donde atacaba a la empresa que ahora le da de comer y a la que defiende a muerte, e inclusive se da el lujo de amedrentar a un usuario de Facebook, con el poder que le otorga Televisa, ¿y las instituciones ya las mandó al diablo como el señor López?

Lo curioso es que no se escuchan las voces de esos que hicieron circo y en una situación inédita, enlazaron en cadena nacional la señal que transmitió un debate “intenso”, no del dinero que se iba a perder, sino de las expresiones que se iban a censurar con las reformas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) de hace tres años. Hoy no se asoman los periodistas que buscaban afanosos que no se coartara su derecho a expresarse libremente, de manera desinteresada, sin pensar en como disfrazar campañas, como la cobertura total de Enrique Peña Nieto a través de su marioneta, perdón, de su gaviota.

Ahi está Carmen, golpeada nuevamente, por Pedro Ferriz de Con, por W Radio de Televisa y Grupo Prisa, por MVS Radio, y ahí estará Carmen, desde cualquier trinchera, dando voz a los que no se escuchan o no los dejan hablar. Sabemos la verdad, ya la dijiste hace unas horas y no hiciste más que confirmar los rumores sobre el berrinche presidencial de sacarte del aire. Gracias por compartir con nosotros la pluralidad de la palabra, nos debes tu voz mujer, otra vez, no dejes que se la quiten al pueblo...

(Primera parte: http://saignermort.blogspot.com/2008/01/y-los-comunicadores-que-defienden-la.html )